Imprimir esta página

Mejoramiento Continuo: Don del Trabajo

El don de fortaleza mejoramiento continuo El don de fortaleza mejoramiento continuo

El Apóstol Pablo escribe en la Primera Epístola a la Iglesia de Corintio una serie de exhortaciones sobre la vida cristiana debido a las divisiones dentro de la comunidad, entre ella dedica una al magisterio apostólico y enseña: "Somos cooperadores de Dios, y ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios, según la gracia que Dios me ha dado, y puse los cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima. Que cada cual se fije de que manera construye".
Ser cooperativo significa trabajar progresivamente, mejorar continuamente, para resolver los problemas que afectan al bien común. Pablo hace la analogía con el arquitecto que edifica. Ser cooperativo con Dios significa cooperar con la Providencia Divina.
Tomas de Aquino nos dice que Dios es el origen de las perfecciones que observamos en la creación y a estas perfecciones las llamamos dones. En el Universo hay diferentes grados de perfección. El sentido de la vida  es aumentar la perfección de el Universo y es de esta idea de donde nace el concepto de Trabajo Progresivo,  Mejoramiento Continuo, también conocido como Don del Trabajo.
Es acá donde comprendemos en esencia que es el espíritu, el alma es la perfección del cuerpo y  el espíritu es la substancia divina como explica Tomas de Aquino, pero mas precisamente el espíritu es la capacidad de mejorar, de edificar, de construir como el buen arquitecto.
El trabajo progresivo en la fe cristiana es uno de los 7 dones del espíritu santo. Cuando vivimos el Don del Trabajo, es decir cuando Mejoramos Continuamente somos cooperadores con Dios en su plan, somos cooperadores de las Bienaventuranzas, actuamos con mentalidad progresiva. Trabajar progresivamente significa tener un plan de vida, es acercarnos poco a poco a la misma perfección de Dios. Estamos llamados a la conformidad a Dios a través del Don del trabajo, somos el campo divino como explica Pablo.