Significado y explicación del don de profecía en la biblia
El apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios explica en que consiste el don espiritual de profecía: "el que profetiza habla a los hombres para edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos. El que habla un lenguaje incomprensible se edifica a si mísmo, pero el que profetiza edifica a toda la comunidad", 1 Corintios 14:3-4
Pablo en esta parte de la carta describe al don de profecía como aquello que surge de la escucha sagrada: escucha (percibe con atención), medita (con intuición e inspiración), resuelve con discernimiento.
En este aspecto un profeta es un doctor de sabiduría, es decir una persona capacitada por Dios para dar docta (conocimiento) de sabiduría. Un doctor de sabiduría no es un doctor de la Ley. Un doctor de la Ley es básicamente alguien que estudio la ley de Moisés en un rabinato. La ingeniería es una ciencia, ¿cómo se llama el que sabe de ingeniería?: doctor en ingeniería. La sabiduría es una ciencia, ¿cómo se llama el que sabe de sabiduría? Doctor de sabiduría, pero aca hay que aclarar algo este "doctorado" es una gracia, un don de Dios, no se es un "doctor de sabiduría" por el estudio, es Dios que capacita. Un doctor de sabiduría es una persona llena del espíritu santo.
También hay otra acepción para el don de profecía: "la profecía, en cambio, es para los que tienen fe", 1 Corintios 14:22. Es decir cuando se alcanza la integridad o iluminación espiritual (gnosis) a través de una vida de piedad; surge la vida contemplativa ("nadie puede ver el reino de Dios si antes no renace de lo alto", Juan 3:3), esta vida contemplativa viene acompañada de otras bendiciones, la clarividencia, la longevidad, la felicidad de corazón. Este conjunto de bendiciones es lo que Jesús llama "vida eterna" ( "esto es la vida eterna que te conozcan a ti único Dios verdadero", Juan 17:3).
Es por esto que el don de profecía no solo incluye "docta de sabiduría" (sabiduría inspirada por la escucha), sino también la revelación de ver hechos que van a suceder, o de hechos que están ocultos a la vista de la gente. La actividad contemplativa trae consigo la "clarividencia", porque la contemplación, es decir la meditación focalizada en los atributos divinos de Dios, abre "el tercer ojo". Un contemplativo es un oráculo. De aquí la existencia de los antiguos oráculos como Delfos y Siwa, donde se vaticinaba la suerte de reyes en las guerras. En los tiempos antiguos, es decir el mundo pagano, esto era lo que se llamaba "consultar a los espíritus". Hay una reflexión importante y ultima sobre el don de profecía en la Carta del apóstol Pablo: "ya que ustedes ambicionan tanto los dones espirituales, procuren abundar en aquellos que sirven para edificar a la comunidad" 1 Corintios 14:12.