Sabiduría de Dios
La Carta del Apóstol Santiago se parece a los libros sapienciales del antiguo testamento y como estos hace hincapié en la necesidad de la sabiduría, madre de todas las ciencias. La Palabra de Dios es la sabiduría que viene de lo alto (Santiago 3:17).
En Santiago 3 el apóstol nos habla de la falsa y la verdadera sabiduría y nos describe las características de la sabiduría divina: La sabiduría que viene de lo alto, es ante todo pura; y además, pacifica benévola y conciliadora, Santiago 3:17.
Aquí vemos una descripción de la sabiduría por sus características. ¿Pero por que es así? La Sabiduría tiene su origen en el deseo del bien, el deseo del bien es progresivo es decir edificante y expansivo es decir difusivo. Estas son las características intrínsecas del deseo del bien, la substancia de Dios.
Esta clase de sabiduría además esta libre de error por que es lo preciso y lo exacto, resolver algo con sabiduría es resolver con precisión y exactitud. Sin error.
Esta clase de sabiduría esta relacionada con las facultades del espíritu que son: intuición, inspiración, creatividad y empatía. Solo cuando hablamos con Sabiduría somos empáticos. Sin sabiduría no hay empatía. Es por esto que la sabiduría que viene de lo alto, la sabiduría del espíritu, es conciliadora, benévola y pacifica.
Lo contrario a la sabiduría divina es el "espíritu de discordia", este espíritu si se puede llamar así lleva a fructificar las obras de la carne (Gálatas 5:19-21). Donde hay discordia hay envidia y codicia y con ella vienen las guerras y los homicidios. Si bien algunos mencionan una "sabiduría demoniaca" o una "sabiduría mundana" relacionada con este "espíritu de discordia", esto no es precisamente sabiduría, sino mas bien un compilado de "experiencia de la astucia". En la vida damos frutos según que "espíritu" alimentemos.